¿Qué es?
Un stent es un pequeño dispositivo, similar a una malla metálica expandible, que se implanta dentro de una arteria tratada por angioplastia para ayudar a mantenerla abierta.
¿Para qué se utiliza?
Se utiliza junto con la angioplastia coronaria, para reducir el riesgo de que la arteria vuelva a estrecharse luego del tratamiento. La decisión de colocar uno o más stents depende de las características de cada caso, evaluadas por el equipo médico durante el procedimiento.
¿Cómo se realiza, en términos generales?
Durante la angioplastia, una vez dilatada la zona obstruida con un balón, se posiciona el stent en el lugar tratado y se expande para que quede adherido a la pared de la arteria, donde permanece de forma definitiva.
Preparación habitual
Es la misma preparación que la de una angioplastia coronaria. Es especialmente importante informar al equipo médico sobre alergias a medicación antiagregante o anticoagulante. Podés consultar las indicaciones generales de preparación para estudios, que siempre se complementan con las indicaciones puntuales de tu médico.
¿Qué sucede después?
Habitualmente se indica el uso de medicación antiagregante por un período determinado por el equipo médico, que no debe suspenderse sin indicación, ya que ayuda a prevenir la formación de coágulos en el stent. También se brindan recomendaciones sobre reposo y controles posteriores.
Preguntas frecuentes
No, el stent permanece de forma definitiva en la arteria tratada.
Sí, el equipo médico indica los controles necesarios para hacer seguimiento del resultado del procedimiento.
No. Es importante no suspender ni modificar esta medicación sin indicación médica, ya que cumple un rol importante en la seguridad del procedimiento.